domingo, 27 de abril de 2014
Los demonios me carcomen lentamente el cerebro. Están a mi al rededor y tratan de que no avance. Cosas de la realidad, cosas imaginadas, que colman mi paciencia y hacen que mi felicidad se apague. Disimulo estar bien pero no puedo mentirme, y ninguna fuerza alcanza si estoy contra mi misma. Quiero desaparecer del mundo por momentos, o simplemente no estar. pero sé que hay que afrontar las cosas y no ser cobarde. Que por más lágrimas que derrame nada va a solucionarse, si no actúo, si no muestro la guerrera que en realidad soy y sin miedo peleo.
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